¿Cuál es la diferencia entre Arritmia y Taquicardia?

Arritmia y Taquicardia

Imagen de Tim Marshall

Dentro de los padecimientos cardiacos, dos de los más conocidos son las arritmias y la taquicardia. Una arritmia es un trastorno en los latidos y el ritmo del corazón, ya sea que éste presente latidos muy rápidos (taquicardia), muy lentos (bradicardia) o irregulares. Dependiendo del grado, las arritmias pueden representar un problema para la salud de la persona o pueden pasar desapercibidas. En todo caso, un electrocardiograma y diagnóstico por parte de un médico especializado son básicos para el bienestar y la tranquilidad del paciente.

Tabla de comparación

Arritmia
Taquicardia
¿Qué es?Se trata de un trastorno en la frecuencia cardiaca. Algunas arritmias no representan por sí mismas un peligro importante para la salud de quien las padece, sin embargo a menudo son síntoma de otros posibles padecimientos cardiacos. Las menos de las veces una arritmia puede representar un peligro importante para la vida del paciente. Sea cual sea el caso, es importante que ante el primer síntoma de arritmia se procure la valoración por parte de un cardiólogo.La taquicardia es uno de los dos tipos de arritmia que existen. En esta, el corazón late demasiado rápido. Esta aceleración se debe al incremento de las contracciones de los ventrículos. Se considera taquicardia cuando hay 100 o más latidos por minuto en reposo. Existen dos tipos de taquicardia; la fisiológica, provocada por actividad física intensa o emociones fuertes y la patológica, que involucra procesos de la salud.
CausasExisten varias posibles causas de una arritmia. Entre las más comunes, se encuentran:

  • Niveles muy altos o muy bajos de potasio.
  • Previo ataque cardiaco.
  • Cardiopatías congénitas (de nacimiento).
  • Hipertiroidismo.
Además de las causas comunes de una arritmia, mencionadas en el recuadro de a lado, los siguientes factores pueden causar taquicardia:

  • Consumo de alcohol, cafeína y otras drogas estimulantes. Fumar tabaco o marihuana.
  • Algunos medicamentos (comúnmente los medicamentos para controlar la presión cardiaca, broncodilatadores y otros similares)
  • Anemia, hemorragias.
  • Insomnio, depresión, ansiedad o pánico.

Referencias