¿Cuál es la diferencia entre Penicilina y Amoxicilina?

amoxicilina penicilina

Penicilina y amoxicilina son antibióticos, compuestos que detienen y destruyen a las bacterias. De hecho, la penicilina es precursora de la amoxicilina y a su vez, ambos antibióticos se derivan de un hongo llamado Bencilpenicilina. El descubrimiento del efecto de la penicilina en las bacterias llevó a una revolución en los tratamientos médicos y en el desarrollo de decenas de otros antibióticos, incluyendo la amoxicilina, que es un antibiótico más barato que trata un espectro más amplio de  bacterias Gram positivas y es menos probable que cause reacciones alérgicas.

En cuanto a la amoxicilina, esta fue patentada y vendida originalmente bajo el nombre comercial de Amoxil. En cuanto la patente expiró, muchas otras combinaciones patentables de amoxicilina/ácido clavulánico fueron desarrolladas, incluyendo el conocido Augmentin, que ya no se encuentra patentado. Cabe mencionar, que los derivados de la amoxicilina son muy comunes y se encuentran bajo numerosos nombres.

Tabla de comparación

Amoxicillina
Penicillina
¿Qué es?En cuanto a la amoxicilina, esta es un antibiótico basado en la penicilina que ataca la estructura de las paredes celulares de las bacterias. No funciona en los virus.De la misma forma, es un antibiótico, pero esta está basada en la Bencilpenicilina, la cual ataca la estructura de las paredes celulares de las bacterias. No funciona en los virus.
Origen químicoEstructura penam de la penicilina.Bencilpenicilina.
¿Qué trata?Un espectro más amplio de bacterias Gram positivas.Por el contrario, ataca solo a un número limitado de bacterias Gram positivas.
¿Puede causar reacciones alérgicas?Sí, pero es menos probable que las cause, a diferencia de la penicilina.Sí.
Efectos secundarios comunes• Nauseas, vómito o dolor de estómago.

• Dolores de cabeza.

• Manchas blancas dentro de la boca o garganta (afta).

• Lengua inflamada, negra o “vellosa”.

• Comezón vaginal o secreción indicativa de una infección vaginal.

• Nauseas, vómito o dolor de estómago.

• Dolores de cabeza.

• Manchas blancas dentro de la boca o garganta (afta).

• Lengua inflamada, negra o “vellosa”.

• Comezón vaginal o secreción indicativa de una infección vaginal.

Efectos secundarios graves• Diarrea líquida o con sangre.

• Sangrado o moretones fáciles de aparecer.

• Amarillecimiento de los ojos o la piel.

• Tos frecuente o problemas para respirar.

• Erupciones severas en la piel, que incluyen comezón y despellejamiento.

• Síntomas similares a los de la gripe, como fiebre, escalofríos, ganglios inflamados y dolor de cuerpo.

• Confusión, agitación, cambios en el comportamiento.

• Hormigueo intenso, entumecimiento o debilidad.

• Disminución en la cantidad de la orina o falta de orina.

• Convulsiones o ataques epilépticos que pueden llevar al desmayo.

• Diarrea líquida o con sangre.

• Sangrado o moretones fáciles de aparecer.

• Amarillecimiento de los ojos o la piel.

• Tos frecuente o problemas para respirar.

• Erupciones severas en la piel, que incluyen comezón y despellejamiento.

• Síntomas similares a los de la gripe, como fiebre, escalofríos, ganglios inflamados y dolor de cuerpo.

• Confusión, agitación, cambios en el comportamiento.

• Hormigueo intenso, entumecimiento o debilidad.

• Disminución en la cantidad de la orina o falta de orina.

• Convulsiones o ataques epilépticos que pueden llevar al desmayo.

Interacciones con otros medicamentosInterfiere con anticonceptivos orales; metotrexato; probenecida; por riesgo de alergia, cualquier otra medicación (suplementos, remedios herbales, etc.) debe ser mencionada antes del tratamiento.Interfiere con anticonceptivos orales; metotrexato; probenecida; por riesgo de alergia, cualquier otra medicación (suplementos, remedios herbales, etc.) debe ser mencionada antes del tratamiento.
¿Es seguro durante el embarazo?Sí, es categoría B.También es categoría B.
¿Su consumo es seguro durante la lactancia?No.Tampoco es recomendado su uso durante la lactancia.
¿Es seguro para los niños?Sí, especialmente en mayores de 5 años, bajo supervisión médica.Sí, para mayores de 10 años, siempre bajo supervisión médica.
CostoTabletas (30, 500 mg cada una): $4.00-$12.79 dólaresTabletas (40, 500 mg cada una): $10.00-$37.20 dólares.

Contenidos: Amoxicilina vs. Penicilina

1 Cómo funcionan la Penicilina y la Amoxicilina

1.1 Formas y dosis

2 Usos

3 Eficacia

3.1 Resistencia al antibiótico

4 Efectos secundarios de la penicilina

4.1 Acerca de los efectos secundarios comunes

4.2 Acerca de los efectos secundarios graves

4.3 Reducción de las bacterias “buenas”

5 Interacciones con otros medicamentos

6 Costo

7 Historia de la penicilina

8 Referencias (español e inglés)

¿Cómo funcionan la Penicilina y la Amoxicilina?

En primer lugar es importante mencionar que las paredes de la célula de las bacterias están rompiéndose y reconstruyéndose constantemente debido a su rápido ciclo de crecimiento. La penicilina detiene este ciclo al penetrar en lo más profundo de la pared de las bacterias que se está reconstruyendo para prevenir que la pared se solidifique y crezca más. Esto debilita y eventualmente mata a las células bacterianas.

Las bacterias que pierden sus paredes celulares durante la mitosis (división celular) se llaman gram positivas; las que no pierden sus paredes celulares por completo se llaman gram negativas. Cabe mencionar que las penicilinas son mucho más efectivas en contra de las bacterias gram positivas.

Formas y dosis

Con respecto a la penicilina, esta puede usarse de tres maneras: en soluciones IV como Bencilpenicilina, de manera oral como Fenoximetilpenicilina, y en inyecciones intramusculares, como la procaína bencilpenicilina o la penicilina benzatina. Por otro lado, la amoxicilina casi siempre se administra de manera oral porque se absorbe mejor a través del tracto gastrointestinal. En cuanto a los niños, usualmente se les receta más que la penicilina tradicional, porque la amoxicilina es más fácil de administrar (sin agujas) y porque los niños son más propensos a infecciones de oído y garganta, condiciones que la amoxicilina trata muy bien.

Por otro lado, las dosis dependen tanto de la penicilina como de la amoxicilina varían de acuerdo al peso, edad y condición del paciente, recetando menores dosis para las personas que no han tomado penicilina antes (para determinar el riesgo de alergia). En general, cuando el riesgo de alergia es mínimo o inexistente, las dosis empiezan en el rango medio del espectro de edad/peso/condición apropiados y se ajustan a mayores dosis si un fuerte resultado positivo (reducción del nivel de la infección) no es notado entre las primeras 8-10 horas en el caso de una estadía en el hospital.

Además, se pueden llevar a cabo pruebas de sangre o pruebas bacterianas para verificar el nivel de bacterias presentes en una infección.  Si se requiere, un conjunto de penicilina, amoxicilina y/o otros antibióticos son recetados para el tratamiento, generalmente por un periodo de 5-10 días, tomando 3-4 píldoras cada día (en el caso de formas orales). Una ronda de antibióticos debe ser tomada, como se recetó y por completo, aún si los síntomas desaparecen después de unos pocos días de uso.

Usos

Las penicilinas se utilizan para tratar infecciones bacterianas de todos los tipos. El primer tratamiento exitoso con penicilina fue para infecciones en el ojo, en adultos e infantes. Además, las infecciones de la piel también reaccionaron a los antibióticos, y para el momento en que la Segunda Guerra mundial  estalló, la penicilina se convirtió en un tratamiento común para heridas de batalla y enfermedades de transmisión sexual, con resultados diversos. Fue durante las décadas de 1940 y 1950 que los investigadores descubrieron que la penicilina era ineficaz  contra las infecciones virales. Los virus son básicamente hilos de ADN que carecen de estructura celular y, por ello, no son afectadas por los ataques de los antibióticos a las paredes celulares.

Cabe mencionar que la penicilina es más efectiva contra las infecciones de garganta y las infecciones de tejidos blandos (mayormente causadas por cepas de Straphylococcus), sífilis, meningitis y neumonía. La amoxicilina es efectiva en contra de la mayoría de las cepas, como la penicilina, pero es más efectiva en contra de las infecciones de oído, endocarditis (infecciones de la válvula del corazón) e infecciones causadas por cepas de enteroccocus.

Eficacia

Las penicilinas naturales y las versiones sintéticas, como la amoxicilina, son frecuentes en el arsenal médico en contra de las enfermedades debido a su eficacia. No solo pueden curar infecciones bacterianas, sino que también pueden prevenir la aparición de futuras infecciones bacterianas. Esto ha llevado a muchos doctores, veterinarios y trabajadores de la industria agrícola a recetar demasiado el uso de antibióticos, y esto ha propiciado la evolución de bacterias resistentes a los antibióticos.

La amoxicilina y la penicilina son igualmente efectivas al tratar una amplia gama de infecciones, desde médicas hasta dentales. Por ello, la amoxicilina es más recetada simplemente porque es más barata. De cualquier forma, un antibiótico puede ser recetado para un cierto tipo de infección más que otro. Por ejemplo, se descubrió que la amoxicilina disminuía la inflamación causada por la primera dentición de los bebés mucho mejor que la penicilina, haciendo que la amoxicilina fuera el antibiótico preferido para este tipo de infecciones.

Resistencia al antibiótico

Una de las cepas bacterianas más resistentes a  los antibióticos en los humanos es el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina, comúnmente conocido como SARM. Mientras que el Staphylococcus aureus fue alguna vez una forma de bacteria fácilmente  eliminada por las penicilinas, su forma multi-resistente es ahora una enfermedad que “carcome la carne” y es capaz de destruir tejidos en horas y resistir una amplia variedad de fuertes tratamientos de antibióticos.

A pesar de las cepas resistentes, los antibióticos siguen siendo eficaces para controlar y vencer a la mayoría de las infecciones bacterianas. Actualmente la concientización sobre el empleo excesivo de antibióticos ha restringido su uso a favor de tratamientos alternativos o, en el caso de la gripe y la tos que son causados generalmente por virus, dejar que la enfermedad proceda sin tratamiento, a menos de que se desarrolle una infección bacteriana.

Hay cierta evidencia que afirma que las dosis recetadas de penicilina pueden ser reducidas y aun así, tener la misma eficacia. De hecho, la amoxicilina, más que la penicilina, parece ser igual de efectiva en dosis menores. Si las dosis de antibiótico pueden ser reducidas, el potencial para el desarrollo de cepas puede disminuir. A pesar de ello, aún con la preocupación por las bacterias resistentes, los pacientes deben de seguir las recomendaciones de sus doctores, ya que las dosis indicadas están estrechamente relacionadas con el tipo de infección.

Efectos secundarios de la penicilina

La penicilina pueda causar reacciones alérgicas aproximadamente en el 10% de la población. De cualquier forma, la reacción alérgica puede desaparecer con el tiempo si la persona no es expuesta de nuevo, pues solo el 20% de los individuos sigue siendo alérgico después de 10 años de no haberse expuesto al antibiótico. Una reacción alérgica a una de las penicilinas es suficiente para suponer que alguien es alérgico a todas las demás.

En algunos casos, la reacción alérgica puede ser muy severa, resultando en un estado de shock que podría ser fatal. Quienes han tenido anteriormente una reacción alérgica a la penicilina, amoxicilina o fórmulas antibióticas relacionadas, deben comunicárselo a sus doctores antes de tomar cualquier tipo de medicina similar. Las personas con asma, sangrado, desórdenes coagulatorios , enfermedades de los riñones o un historial de diarrea, deben decirle a su doctor sobre su condición.

Debido a que la penicilina y la amoxicilina son eliminadas principalmente por la vía renal (a través de la orina), las personas con enfermedades de los riñones o condiciones renales deben de ser muy cuidadosas al tomar este tipo de antibióticos.

Efectos secundarios comunes

Los efectos secundarios comunes de la penicilina y la amoxicilina incluyen:

        • Nauseas, vómito o dolor de estómago.
        • Dolores de cabeza.
        • Manchas blancas dentro de la boca o garganta (afta).
        • Lengua inflamada, negra o “vellosa”.
        • Comezón vaginal o secreción indicativa de una infección vaginal.

La amoxicilina muestra una cantidad menor de efectos secundarios que la penicilina, pero las dosis deben de seguir siendo las mismas que el médico recomiende. Otros efectos secundarios pueden ocurrir con cualquiera de las dos y deben de ser mencionadas al doctor.

Efectos secundarios graves

Los efectos secundarios graves de la penicilina y la amoxicilina generalmente incluyen:

        • Diarrea líquida o con sangre.
        • Sangrado o moretones fáciles de aparecer.
        • Amarillecimiento de los ojos o la piel.
        • Tos frecuente o problemas para respirar.
        • Erupciones severas en la piel, que incluyen comezón y despellejamiento.
        • Síntomas similares a los de la gripe, como fiebre, escalofríos, ganglios inflamados y dolor de cuerpo.
        • Confusión, agitación, cambios en el comportamiento.
        • Hormigueo intenso, entumecimiento o debilidad.
        • Disminución en la cantidad de la orina o falta de orina.
        • Convulsiones o ataques epilépticos que pueden llevar al desmayo.

La amoxicilina ha demostrado que produce una cantidad menor de efectos secundarios graves que la penicilina, especialmente en los niños. De cualquier manera, cualquiera de los efectos secundarios graves requiere pronta atención médica.

Las mujeres embarazadas pueden tomar penicilina o amoxicilina bajo supervisión médica. Aun así, las mujeres en la etapa de lactancia no deben de usar ninguna de las dos, ya que puede pasar al bebé y causarle efectos secundarios.

Reducción de las bacterias “buenas”

Ya que las penicilinas no distinguen entre “buenas” y “malas” bacterias, la flora intestinal puede verse seriamente afecta durante el tratamiento y semanas después de él. Esta reducción de las bacterias puede llevar a producir diarrea, candidiasis, síntomas similares a los de la gripe y/o reducción en la absorción de agua y nutrientes (disminución de la orina porque el cuerpo intenta retener los líquidos). Para compensar estos efectos secundarios, algunos doctores y farmacéuticos recomiendan tomar un probiótico durante el tratamiento.

Interacciones con otros medicamentos

La penicilina y la amoxicilina interfieren con anticonceptivos orales (la pastilla de control natal), volviéndolos menos efectivos. Si toma pastillas anticonceptivas y antibióticos, una mujer puede quedar embarazada, así que otros métodos de anticoncepción son necesitados.

Cualquier persona que esté tomando metotrexato o probenecida, debe comunicarle a su doctor sobre estos y otros medicamentos. La penicilina y la amoxicilina pueden aumentar o inhibir los efectos de estos y otros medicamentos, especialmente de los relacionados con funciones gastrointestinales y renales. Los pacientes también deben avisar a sus doctores sobre las vitaminas, suplementos y/o remedios herbales que estén usando para evitar interacciones graves e incluso fatales con las medicinas.

Costo

AMOXICILINALa amoxicilina es considerablemente más barata que la penicilina, aunque ninguno de los dos antibióticos es muy caro.

En México, de acuerdo a farmaciasdesimilares.com.mx la Amoxicilina en presentacion de 12 cápsulas en concentración de 500mg – 30mg cuesta $41.00 pesos.

Por otro lado, en España de acuerdo a espana-pharm.com, 30 Píldoras de 500mg cuestan €38.00.

Finalmente, en Estados Unidos, de acuerdo a GoodRx.com, las pastillas de Fenoximetilpenicilina (40 tabletas de 500 mg cada una) varían su precio desde los $10.00 hasta los $37.20 dólares. Amoxil, el nombre de una marca de amoxicilina (30 tabletas de 500 mg cada una) va desde los $4.00 hasta los $12.79 dólares.

Historia de la penicilina

Ernest Duchesne, un físico francés, fue el primero en notar el efecto inhibidor de microbios del hongo Penicillium (Bencilpenicilina) en 1897. A pesar de utilizar el hongo para curar la tifoidea en los conejillos de indias, la investigación de Duchesne fue ignorada. La penicilina, como tal, fue identificada y aislada por el físico escocés Alexander Fleming, en 1928, utilizando la penicillium chrysogenum. Fleming aisló la sustancia del hongo y probó que no era tóxico en humanos, aunque el desarrollo de la penicilina como medicina fue completado por Howard Florey, Ernst Chain y Norman Heatley, una colaboración austro-alemana-británica. El resultado de esta colaboración fue que que Florey y Chain ganaron el Premio Nobel.

No obstante, debido a que la penicilina era difícil de producir y se necesitó mucho durante la Segunda Guerra mundial, los tratamientos se limitaban a casos de infección severa. De hecho, los esfuerzos para aprovechar al máximo la penicilina incluían recolectar la orina de los pacientes para “reciclar” el antibiótico, pues  el 80% de la penicilina se excreta entre 3 y 5 horas después de su ingesta. Sin embargo, pronto se descubrió que este método no funcionaba y los esfuerzos para incrementar el tiempo que la penicilina permanecía en el cuerpo llevaron al descubrimiento de que unida al probenecida, el cual bloquea la eliminación natural del cuerpo de la penicilina, la medicina podía trabajar un periodo de tiempo más grande.

Una vez que la biosíntesis de la penicilina se volvió común y grandes cantidades de la medicina estaban disponibles, el probenecida fue eliminado de la mayoría de los tratamientos, aunque todavía se utiliza para infecciones particularmente agresivas y en casos en donde la resistencia de las bacterias, como el SARM, es muy fuerte, o para el tratamiento del Helicobacter pylori, la bacteria que causa la mayoría de las úlceras estomacales.

En 1961, la ampicilina se convirtió en el primer antibiótico desarrollado en un laboratorio basado en la penicilina, que utilizaba la estructura penam. La formulación semisintética probó rápidamente ser igual de efectiva que otras penicilinas en contra de la mayoría de infecciones bacterianas, pero con la ventaja añadida de tener menos efectos secundarios. De hecho, durante el año de su desarrollo, el uso de la ampicilina se extendió y abrió la puerta a nuevas formulaciones de penicilinas, incluyendo la amoxicilina, que entró al mercado en 1972.

Referencias (en español)

Referencias (en inglés)

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