Ello, Yo y Superyó

Ello, Yo y Superyó

Sigmund Freud
La teoría del psicoanálisis del neurólogo austriaco Sigmund Freud, es una de las prácticas terapéuticas más reconocidas actualmente. Con tantos seguidores como detractores, a grandes rasgos se trata de un conjunto de técnicas y teorías terapéuticas basadas en la existencia de sentimientos, ideas, recuerdos y deseos inconscientes. Analizando lo ya mencionado, se cree que se pueden entender y explicar varios aspectos del funcionamiento psíquico humano.

Dentro de esta teoría, existen tres conceptos básicos; el ello, el yo y el superyó. Estos componen en conjunto el aparato psíquico, es decir, la psique humana.

Ello

Dentro del ello se encuentran todos los instintos básicos y primarios. Se trata de los impulsos inconscientes, los cuales se conforman de la expresión psíquica de las pulsiones y los deseos. El ello es considerado por Freud, como primitivo. Este es el núcleo del ser de todo individuo. Busca la satisfacción propia aún por encima de los riesgos que esta podría conllevar. De ceder a estas pulsiones, sobrevendrían conflictos peligrosos con otros individuos que pondrían la vida del individuo (e incluso de otros) en riesgo. No se maneja con prudencia ni con paciencia, se maneja mediante impulsos y el principio del placer. Es heredado e innato.

Diferencias entre Ello, Yo y Superyó
Imagen de Pictoline

Superyó

Por otro lado, el superyó trabaja como una entidad moral, como un juez. De acuerdo con Freud, el superyó se genera a partir de la resolución del conflicto de Edipo. Dentro de este aparato, se pueden encontrar los valores, los ideales, la ética y las creencias personales de cada individuo. El superyó involucra la recepción e internalización de dichas reglas, normas e incluso de los tabúes o prohibiciones. En la formación del superyó influyen los preceptos vertidos en cada persona por parte de sus padres o familia y de la sociedad misma. El superyó, por lo tanto, contrarresta directamente al ello. También se le conoce como superego.

Yo

Finalmente, el yo funciona como un órgano mediador entre el ello y el superyó. Como punto medio, procura encontrar el balance entre el instinto de satisfacer los deseos inconscientes del ello y cumplir con los deberes y exigencias normativas y sociales del superyó. El yo es la instancia de la personalidad que hace frente a la realidad, con la que se enfrenta al mundo real día con día. También se le conoce como ego.

Referencias

 

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